Pero no eran solo silbidos, sino también los gritos de "Shakira, Shakira" los que retumbaban cada vez que el defensor central tocaba la pelota durante el encuentro del FC Barcelona y el Real Madrid, el sábado.

A pesar de la intensidad de los hinchas, el jugador, de 35 años, no se inmutó ni respondió a las provocaciones y, para su suerte, el partido terminó con un 1-0 a su favor. Evidentemente, el público no perdona las supuestas infidelidades del futbolista con la cantante, que, según la prensa internacional, tiene planeado mudarse a Estados Unidos con sus hijos Milan y Sasha.

Sin embargo, ni la prensa ni los seguidores se resignan a la ruptura de la pareja y ahora las esperanzas de una reconciliación están puestas en las vacaciones familiares que tendrán estos días en Las Bahamas.