El procedimiento se llevó a cabo en un lavadero de vehículos y condujo al descubrimiento de un automóvil marca Renault, modelo Sandero, coincidente con las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del lugar del ataque.

El ataque tuvo lugar el pasado jueves cuando la víctima, Mario Aníbal Escobar Dávalos, salía de su residencia para dirigirse a su lugar de trabajo. Los sicarios habrían descendido de este vehículo y abierto fuego contra la camioneta Fiat, modelo Toro, en la que se encontraba Escobar Dávalos.

El funcionario recibió múltiples impactos de bala, mientras que el vehículo también sufrió graves daños. A pesar de la gravedad del ataque, Escobar Dávalos se encuentra actualmente internado en el hospital del Instituto de Previsión Social (IPS) en condición estable y recibe atención médica continua.

El subcomisario Fran Aquino, encargado de la investigación, explicó que el hallazgo del vehículo fue resultado de un minucioso trabajo técnico que rastreó el recorrido de los presuntos sicarios desde el lugar del ataque hasta el sitio donde se encontró el automóvil. Este avance es fundamental para el esclarecimiento del caso y la identificación de los responsables.

Según el testimonio de la víctima, el día del ataque, dos individuos se le acercaron mientras estaba en su vehículo y le habrían solicitado que descendiera del mismo. Escobar Dávalos, en un intento por escapar de sus agresores, aceleró su vehículo, momento en el que fue blanco de múltiples disparos por parte de los atacantes.