La posición fue adoptada por el Comité Político de la principal nucleación opositora durante una reunión realizada este martes, en la que sus integrantes analizaron el escenario sanitario generado por las protestas de los trabajadores de blanco, los reclamos salariales, la salida de profesionales y las denuncias relacionadas con la disponibilidad de medicamentos e insumos.

Tras evaluar la situación, la dirigencia liberal resolvió atribuir responsabilidad política al Gobierno de Peña y elevar la presión sobre el Ejecutivo mediante un pedido concreto de cambio al frente del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.

El presidente del PLRA, Alcides Riveros, afirmó que los problemas actuales son consecuencia de una falta de previsión por parte de las autoridades y sostuvo que la situación llegó a un nivel que requiere asumir responsabilidades desde la conducción de la cartera sanitaria.

"Hemos llegado a esta situación porque no se previeron las cosas", expresó Riveros al explicar la postura asumida por el Comité Político.

La organización opositora considera además que el conflicto sanitario no puede reducirse exclusivamente a la discusión sobre los salarios de médicos y otros trabajadores del sector. Según la evaluación realizada por sus autoridades, los cuestionamientos abarcan también la disponibilidad de medicamentos, la falta de determinados insumos y las condiciones en las que funcionan distintos servicios públicos.

El pronunciamiento se produce después de varios días de tensión entre el Gobierno y los gremios médicos. Los profesionales realizaron una huelga nacional para exigir mejoras salariales y otras reivindicaciones laborales, mientras desde diferentes hospitales también se reportaron renuncias de trabajadores de blanco.

La discusión llegó igualmente al Congreso, donde legisladores oficialistas y opositores cruzaron posiciones sobre las responsabilidades por la situación sanitaria. Incluso dentro del propio movimiento Honor Colorado surgieron cuestionamientos hacia la gestión de Barán y críticas por el manejo del diálogo con los médicos.

El diputado oficialista Alejandro Aguilera cuestionó públicamente la actuación de la ministra y consideró que una mayor apertura a las negociaciones pudo haber evitado que el conflicto alcanzara las dimensiones actuales, aunque separó esos cuestionamientos de la gestión del presidente Peña.

El Ejecutivo, por su parte, presentó esta semana su proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, que contempla un incremento de los recursos destinados al sistema sanitario, particularmente para medicamentos y otras necesidades del sector. La propuesta, sin embargo, no resuelve hasta ahora el principal reclamo salarial planteado por los médicos.

En este escenario, el PLRA decidió trasladar la discusión al terreno estrictamente político y colocar a Peña como responsable final de la conducción del sistema sanitario. Al mismo tiempo, reclama un cambio inmediato en el Ministerio de Salud mediante la salida de Barán, cuya gestión queda cada vez más expuesta a cuestionamientos tanto de sectores opositores como de algunas voces provenientes del propio oficialismo.