Velázquez, de cuantiosa fortuna personal, la gran mayoría de la cual no parece estar justificada, figura como subcontratado de la empresa Conempa, en donde fue personal administrativo entre los años 1994 y 1996.

Esto explica por qué, ni bien inició su campaña camino a la candidatura colorada a la Presidencia, Velázquez se embanderó con el reclamo de los ex obreros y dijo que esa sería su lucha; pero se le olvidó mencionar que él sería uno de los 16.180 beneficiarios, que le costarían a la binacional 940 millones de dólares.