En el torneo Paulista ocurrió dicha acción que la Confederación Brasileña de Futbol (CBF) reglamentó a principios de abril, 'advirtiendo' a los jugadores que serían amonestados si la hacían al considerarla “una falta de respeto y una conducta antideportiva”, luego de que el neerlandés Memphis Depay la realizara con el Corinthians y desatara una pelea campal ante el Palmeiras.

Wallcy, del equipo Mauá, recibió su segunda tarjeta amarilla al pisar el esférico con ambos tachones en el duelo ante el Jabaquara.

El árbitro del encuentro se acercó al menor luego de que la pelota saliera para explicarle lo ocurrido y, acto seguido, mandarlo a la congeladora sin mostrarle la tarjeta roja.

En su acta, el nazareno asentó que Wallacy cometió "conducta antideportiva al saltar sobre el balón con ambos pies, faltando al respeto a los oponentes".