Rodas, quien además preside el Círculo Paraguayo de Médicos, asumió como una de las figuras de confianza del nuevo presidente del IPS. Sin embargo, tras conocerse su nombramiento, comenzaron a circular cuestionamientos vinculados a su trayectoria profesional, incluyendo acusaciones de supuestas amenazas a médicos residentes y familiares de pacientes, así como sumarios administrativos por presunta irresponsabilidad en el ejercicio del cargo.
Uno de los puntos más sensibles refiere a denuncias que lo vinculan con presuntos procedimientos médicos irregulares, entre ellos la supuesta extracción de órganos sin consentimiento, un hecho que habría derivado en investigaciones internas en su momento. Según publicaciones periodísticas, Rodas habría enfrentado procesos administrativos y optado por renunciar a un cargo anterior en medio de cuestionamientos, lo que evitó su destitución formal.
Ante la difusión de estas acusaciones, el propio Rodas realizó un descargo público en el que, según las mismas fuentes, se apoyó en argumentos técnicos para defender su actuación, sin responder de manera directa a los señalamientos más graves relacionados con intervenciones quirúrgicas cuestionadas. La falta de definiciones claras en ese punto alimentó aún más la polémica.
El caso adquiere mayor relevancia en un momento particularmente sensible para el IPS, que enfrenta reclamos ciudadanos por la calidad del servicio, demoras en la atención y falta de insumos. En ese contexto, la incorporación de un asesor con antecedentes controvertidos tensiona aún más la confianza en la gestión institucional.
Hasta el momento, ni Isaias Fretes ni las autoridades del Instituto de Previsión Social han emitido una postura detallada sobre los cuestionamientos, lo que deja abierto un escenario de creciente presión pública y mediática. Mientras tanto, sectores médicos y sociales reclaman transparencia y una revisión exhaustiva de los antecedentes de quienes integran el equipo de conducción del sistema previsional.



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