El 10 de junio, la policía de São Paulo descubrió 366 kilos de un químico conocido como Irganox 1076, en un camión al que le hacían seguimiento, según información de G1. El vehículo fue detenido en un peaje bajo la sospecha de que transportaba cocaína, pero pronto se descubrió que el producto era un antioxidante plástico que se usa generalmente en las industrias de construcción, automotriz y aeroespacial.

El decomiso se realizó solo dos días después de que la División Estatal de Narcóticos (Divisão Estadual de Narcóticos -DENARC) allanó un laboratorio en el que se refinaba crack y cocaína en Jardim Mirna, al sur de São Paulo. El camión fue visto por primera vez en esa instalación, en la que se decomisaron más de 10 kilos de cocaína, dos kilos de Irganox 1076 y equipos para la refinación de narcóticos.

Las autoridades tienen la hipótesis de que el químico iba a usarse para “cortar” cocaína y crack con el fin de aumentar el volumen de la droga y multiplicar las ganancias de los traficantes. La policía estatal no ha hecho otros decomisos importantes de Irganox 1076, según el agente de la DENARC, Fernando Santiago.

“Es algo muy nuevo, casi sin precedentes”, dijo Santiago al diario Folha de São Paulo.