De entre todos los países de América Latina que se han visto afectados por la pandemia del coronavirus, Ecuador es uno de los que más ha sido golpeados.

Hasta la fecha, ascienden a 62 los fallecidos a consecuencia de la enfermedad y 1.966 los contagiados, según datos oficiales.

Como medida estricta para frenar la curva y mitigar la propagación del virus, el gobierno ecuatoriano dispuso hace unas semanas atrás un “régimen de excepción” que contempla la interrupción de vuelos internacionales, unas restricciones a la circulación de vehículos y al trabajo en oficinas, así como una orden casi generalizada a quedarse en casa.

En la región, Ecuador ocupa el segundo lugar en contagios y muertes después de Brasil, aún cuando su población es doce veces menor que la del gigante sudamericano y su territorio, 30 veces más chico.

BBC Mundo publicó un artículo en el que se cuestiona cuáles son las razones de fondo para que el caso ecuatoriano sea más llamativo que el de los otros países de la región ante el avance del coronavirus.

De acuerdo al epidemiólogo e investigador Esteban Ortiz, en Ecuador se registra un dato sociocultural que podría influir en su alto número de contagios y muertes: la conexión con España, uno de los mayores focos de infección del virus en Europa.

El mismo explicó que los ecuatorianos son la principal comunidad migrante en España y que muchos de los familiares de esas personas (emigradas) ingresan constantemente al país, especialmente a principios de año.

Según datos proveídos por la embajada de Ecuador en Madrid, actualmente hay 422.000 ecuatorianos que residen en la “Madre Patria”, lo que los convierte en la mayor comunidad latinoamericana en dicho país.

Otro dato a considerar es que la provincia de Guayas, la región más afectada por el brote de COVID-19 con casi el 77% de los casos, es, a su vez, la que más aporta al censo de migrantes ecuatorianos en España, con un 22% de acuerdo a un reporte publicado por la embajada del Ecuador en 2017.

Dome Cevallos, médica especializada en temas de salud pública de la Universidad Central del Ecuador, manifestó al medio británico que, por ser un país pequeño, los casos se han concentrado en los dos centros urbanos y no como en otros países donde los casos se diluyen en varias ciudades principales como por ejemplo Brasil. En este caso, se trata de Guayaquil y Quito.

Un tema en el que coinciden los expertos y el gobierno es que el comportamiento de los individuos frente a las restricciones no ha sido el adecuado para romper la cadena de contagios, esto en relación al elevado número de personas que no respetan la cuarentena. “Sin aislamiento social, no podemos reducir el número de contagios”, señaló la doctora Cevallos.

La especialista sostuvo que “las crisis exponen las desigualdades de un país, pero también la cultura y conciencia colectiva” y Ecuador tiene mucho en contra en ese sentido, a su criterio.

Por su parte, el ministro de Salud de Ecuador, Juan Carlos Zevallos, considera que este ha sido el principal factor que ha facilitado la rápida expansión del coronavirus en la nación. “A las personas que llegaron con síntomas y que venían del extranjero se les ordenó quedarse recluidos en casa, pero salieron de fiesta, se abrazaron, se saludaron con otros y eso causó que la infección se propagara especialmente en estas dos regiones del país”.

Este martes, el gobierno del presidente Lenin Moreno decidió endurecer las restricciones inicialmente establecidas con el fin de evitar la propagación del COVID-19 y que se habían comenzado a implementar desde el 11 de marzo pasado. En ese sentido, se ha impuesto un “toque de queda extendido” desde las 14 horas hasta las 5 de la madrugada.