Se trata de una superficie de cinco hectáreas, propiedad de Abundio López, que hoy es repuesta a su dueño.

En la ocasión, se procedió a la destrucción de las viviendas que estaban en el inmueble ya que, habían dado tiempo a los invasores a retirar sus pertenencias.

La intervención estuvo a cargo del fiscal Édgar Torales con acompañamiento policial.