El archivamiento de los casos considerados como una “prueba de fuego” dejará en evidencia a los miembros podridos del órgano juzgador. Es decir, a esos miembros que siguen actuando igual como lo hacían Oscar González Daher u Orlando Arévalo, quienes supuestamente negociaban la impunidad a cambio de beneficios.
El Jurado está presidido por el ministro de la Corte, César Garay, e integrado por Alicia Pucheta, los senadores Derlis Maidana y Mario Varela; los diputados Alejandro Aguilera y Diego Candia; el abogado Enrique Berni y el ministro de la Corte Suprema, Manuel Ramírez Candia.
Ellos son los que tienen que decidir si se blanquea, investiga o enjuicia a los camaristas, jueces y fiscales, que levantaron la rebeldía a un prófugo, incluso fijando domicilio en España, blanquearon crímenes ambientales, fueron negligentes y favorecieron a presuntos narcos.
Los votos de cada uno de ellos, permitirá a la ciudadanía saber quiénes de los integrantes del JEM, son los podridos que continúan descomponiendo este órgano colegiado, que es clave para depurar el Poder Judicial, el Ministerio Público, Ministerio de la Defensa Pública e incluso la Sindicatura de Quiebras.
La designación de Garay como presidente del JEM, salpicado por el escándalo causado por los audios filtrados entre los exdiputados Eulalio Lalo Gomes y Orlando Arévalo, supuestamente era para depurar el JEM. Sin embargo, hasta ahora vimos que hay muy poco cambio y el Jurado continúa con los mismos y lamentables vicios de la era de González Daher, Arévalo y otros.



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