Los diputados aprobaron el proyecto elaborado a partir de dos propuestas de los socialistas, que tienen la mayoría absoluta, y del líder de la oposición, el PSD (centroderecha), que despenalizan el consumo de nuevas sustancias psicotrópicas.

Las nuevas sustancias se equiparan a las drogas clásicas, para que la posesión destinada al consumo no sea considerada delito.

El objetivo es diferenciar entre los traficantes y los consumidores y que estos pueden recibir tratamiento, en un momento en el que han advertido las hospitalizaciones psiquiátricas ligadas al consumo de estupefacientes sintéticos, sobre todo en los archipiélagos de Madeira y Azores.

Criterio de cantidad eliminada

Este enfoque ya se aplica desde el año 2000 en Portugal a las drogas clásicas, con una política basada en priorizar la salud pública.

La ley establecía hasta ahora que la posesión de hasta diez dosis no se perturbaba el tráfico y no se podía castigar, pero los socialistas fueron más allá y eliminaron el criterio de la cantidad.

A partir de ahora, la cantidad de droga será sólo un "indicio" y no un criterio condenatorio, para que los jueces evalúen con más libertad la situación a fin de determinar si una persona es un traficante o sólo un consumidor.

jc (efe, Correio da Manha)