La defensa argumenta que, al revocarse la sentencia, se debería permitir que Ocampos Pérez espere el nuevo juicio en libertad, alegando que el acusado no representa un peligro inminente para la sociedad. Sin embargo, dicha solicitud fue denegada por el tribunal de primera instancia, lo que generó una nueva apelación por parte de la defensa.
Esta situación ha sumido a la familia de la víctima en una profunda consternación, ya que sienten que no se ha considerado debidamente el impacto psicológico y emocional que el abuso causó en la menor. Informes de profesionales del área forense del Ministerio Público revelaron que la niña experimentó depresión, ansiedad, bloqueo social, tendencias suicidas y otras secuelas graves después del traumático evento, datos que la defensa considera relevantes para la solicitud de libertad ambulatoria.
La madre de la víctima, quien ha estado luchando incansablemente por obtener justicia para su hija, expresa su temor de que el agresor pueda quedar en libertad mientras espera el nuevo juicio, lo cual considera una grave injusticia. Además, existe la preocupación de que la influencia política de Juan Villalba, abogado defensor y figura en el ámbito político, pueda jugar un papel en la obtención de medidas favorables para Ocampos Pérez a pesar de la gravedad de los cargos en su contra, según lo manifestado por la mujer al medio PDS Radio.
Ante esta situación desgarradora, la familia de la víctima se mantiene firme en su búsqueda de justicia y protección para la menor, confiando en que se consideren debidamente todos los elementos documentados en los informes profesionales que respaldan el impacto del abuso sufrido. La madre de la niña asegura que seguirá luchando incansablemente para que su hija reciba la justicia y la seguridad que merece.



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