Entre la titular del Indi y su asesora se asignaron más deG. 56 millones en concepto de viático, y por un lapso de nueve días. Partieron el jueves 4 por la tarde y regresaron al país el sábado 13 de julio, denunciaron.

El señalado encuentro, empero, duró oficialmente dos días –del 9 al 10 de julio–. Los otros dos días previos –7 y 8– sirvieron para que cada delegación prepare su descargo.

La comitiva estuvo integrada por representantes del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (Minna), Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS), Ministerio Público, la Cámara de Diputados, la Vicepresidencia de la República y, obviamente, la Cancillería.

Funcionarios que formaron parte de esa gira comentaron a ÚH, de forma anónima, que casi todas las instituciones públicas llevaron a un solo representante: El Indi y la Fiscalía fueron los únicos en llevar a dos, sacando a los del Ministerio de Relaciones Exteriores que comandaban la misión. Permanecieron en el país europeo, en su mayoría, entre cuatro a cinco días. Apenas terminó la cita, retornaron al país entre el miércoles 10 y el jueves 11, respectivamente.

DEMORAS. Allen Dávalos negó haberse ido de paseo. Explicó que salieron antes debido a la larga espera en las conexiones de vuelo. En Madrid, España, aguardaron siete horas –dijo– hasta la siguiente conexión de vuelo. Y apenas llegaron a Ginebra, empezaron a trabajar en las preguntas que el comité de Naciones Unidas les había enviado para que respondan sobre las acciones desarrolladas ante los numerosos requerimientos de los pueblos originarios.

“Ese viático está establecido por la ley, el hotel fue de la delegación, no fue el Indi tampoco”, indicó la titular, al señalar que el hospedaje estuvo a cargo de la Cancillería.

“Son muchísimas horas de vuelo y siete horas se espera en cada lado para retomar el otro vuelo (...) Nos fuimos un jueves a la tardecita y llegamos el sábado por la mañana”, añadió y recalcó que trabajó con su asesora “dos días enteros antes de presentarnos”, algo que empezaron en Asunción.

“Teníamos muchas denuncias internacionales que ahora estamos cumpliendo. A nosotros nos invitó Cancillería, por primera vez se viaja como institución. Y uno se va a trabajar, no a pasear; se va a representar a su país, a recibir sugerencias”, repasó.

Allen Dávalos comentó que tras la cumbre tomó un tren a Berna –pagó el pasaje de su bolsillo, dijo– para mantener reuniones en la Embajada paraguaya en la capital suiza y aprovechar para promocionar la artesanía indígena.

Solicitó a la legación diplomática incorporar a los nativos en la capacitación para fabricar queso suizo. “Cuatro días estuvimos trabajando, dos días en la misión paraguaya y dos días fue nuestra ponencia ante Naciones Unidas. Dos días estuvimos en Berna y dos días luego se viaja”, sacó la cuenta.