El Ministerio de Justicia alertó sobre la fuga de Ever Alejandro Ozuna López, en la madrugada de este domingo, junto a Roberto Arsenio Merlo Villalba.
Ozuna, de 35 años, cuenta con un extenso prontuario que incluye posesión y tráfico de marihuana, homicidio doloso, robo agravado, coacción grave, extorsión, asociación criminal, entre otros.
El hombre estaba cumpliendo una pena de 10 años de cárcel, bajo los hechos punibles de tenencia sin autorización de drogas peligrosas, tras la resolución en marzo del año pasado, de un Tribunal de Sentencia integrado por los jueces María Magdalena Dos Santos Llamosas, Darío Hernán Estigarribia y Félix González Núñez.
En diciembre del 2020, durante un allanamiento en el distrito de Yby Yaú, del Departamento de Concepción, una comitiva fiscal fue recibida con disparos de armas de fuego y tras el enfrentamiento, se pudo lograr la aprehensión de Ever Ozuna y otras personas.
De su poder se incautaron panes de marihuanas, armas de fuego atribuidas a otros delitos y crímenes e incluso chalecos antibalas.
Según señaló el Ministerio Público en su investigación, el grupo criminal se dedicaba además del cultivo y comercialización de la marihuana, como también a asaltos, homicidios, abigeatos, secuestro y otros delitos.
En junio del 2021, el hombre fue señalado como cabecilla de una red de extorsión que operaba desde la Penitenciaria Regional de Itapúa, conocida oficialmente como el Centro de Rehabilitación Social (Cereso).
En su poder se encontraron dos celulares, tras un cateo realizado en su celda luego de que las autoridades penitenciarias hayan recibido la información de que el recluso contaba los aparatos de comunicación que fueron utilizados para tratar de extorsionar a una persona residente en Pedro Juan Caballero, de Amambay.
Meses antes, en marzo, dos hombres sindicados como miembros de su grupo criminal fueron detenidos por agentes de Antisecuestro y de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC). Estos se dedicaban a la extorsión de productores ganadores de Yby Yaú y Ever Ozuna ya lideraba las extorsiones desde la cárcel.
Conocido igualmente como “Tanchi”, era considerado como jefe de sicarios del narcotraficante brasileño Jarvis Chimenes Pavão.
El comisario Nimio Cardozo había manifestado en su momento que luego de la extradición de Pavão, Ozuna formó presuntamente una gavilla de asaltantes y extorsionadores.
Tras la fuga de este domingo, el Ministerio de Justicia anunció la apertura de una investigación para averiguar si la fuga contó con apoyo interno de funcionarios penitenciarios.





