“Doy gracias a Dios Todopoderoso por permitirnos estar aqui y al señor comandante de la Armada, por haber depositado en mí la confianza para la conducción de esta unidad”, celebró Ortiz.

Agregó además: “Agradezco a mi familia, que estoy más que segura, me acompaña y comparte conmigo los rigores que imponen nuestra profesión”.

“No hay mayor satisfacción para un marino que llegar a comandar un buque, es nuestra principal esencia. Nunca fue ni será fácil el resultado de una navegación, debemos caracterizarnos por la planificación para el logro de los objetivos”, afirmó asimismo, durante la ceremonia.

A la tripulación, la comandante instó a seguir trabajando con la misma lealtad. “Me comprometo a poner todo mi empeño para cumplir la misión”, finalizó.