El peligroso funcionario, con un frondoso prontuario, también fue acusado de amenazar de muerte al comunicador de redes sociales Jordán Torales. Este último enfrentó a Medina, quien posteriormente se disculpó, alegando que estaba borracho en el momento de grabar el audio donde profería las amenazas. Medina aseguró luego que todo se trataba de una persecución política debido a su intención de postularse como candidato a la Junta Municipal de Minga Guazú, afirmando tener asegurado un escaño para el periodo 2026-2031.

A pesar de todos estos nefastos antecedentes delictivos, que incluyen asociación criminal y reducción de objetos robados en 2018, además del más reciente caso de abuso sexual de menores, por el cual cumplió su condena en mayo de 2023, Medina continúa ejerciendo su cargo con total impunidad. Todo esto bajo el amparo del propio intendente Diego Ríos. Tanto los denunciantes como algunos concejales municipales no comprenden por qué el jefe comunal sigue manteniéndolo en un puesto tan delicado, especialmente considerando sus macabros antecedentes de abuso sexual.

La semana pasada, tras hacerse público el escándalo durante la sesión ordinaria de la Junta Municipal de Minga Guazú, el intendente Ríos emitió un escueto memorando dirigido, entre otros, al cuestionado funcionario Salomón Medina. El documento es categórico respecto a los cobros, señalando: "Ningún funcionario está autorizado para realizar cobros ni proporcionar presupuestos relacionados con la construcción o remodelación de panteones y columbarios". El memo, fechado el 8 de octubre, lleva el sello y la firma del intendente. Aun así, Medina sigue desafiando las disposiciones y continúa demoliendo panteones sin autorización judicial ni del propio jefe comunal.

Diario La Jornada 24/7 - Ciudad del Este