Las protestas sociales en Chile llegaron este miércoles al centro comercial Costanera Center, el más grande de Sudamérica y con la torre más alta de la región, ícono del progreso en Santiago. También una sede policial fue atacada por encapuchados que dejaron a varios oficiales heridos.
La administración del centro comercial decidió cerrar las puertas después del mediodía del miércoles tras evacuar a sus trabajadores. Otros locales comerciales aledaños resguardaron con madera y latones sus vitrinas y se vivía un ambiente de tensión en el barrio de Providencia, un sector comercial de clase media alta, a pocas cuadras del Costanera Center.
La policía acordonó el lugar y agentes antimotines usaron chorros de agua y gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes que se concentraron en varios puntos alrededor del centro comercial, un ícono del progreso económico de Santiago.
“Llegó la hora de llegar al oriente”, el este acomodado de la capital, decía una de las convocatorias anónimas difundidas en redes sociales, en la que se explicaba que era el momento “de que el empresariado sienta el descontento del pueblo” y “las clases se unan”.
También se reportó que, al menos cinco carabineros resultaron heridos en un ataque a la séptima comisaría de Renca. “Un grupo de encapuchados lanzó piedras y bombas molotov al interior del recinto policial”, informó Radio Tele13. “De acuerdo a información preliminar, el incidente comenzó luego de que una protesta organizada por estudiantes secundarios escalara en hechos de violencia, lo que fue respondido por funcionarios policiales con el uso del carro lanza aguas y gases lacrimógenos”, reportó el medio.
Manifestantes también llegaron a la sede del partido político Unión Demócrata Independiente (UDI), uno de los que conforman la coalición oficialista Chile Vamos, en lo que ha sido calificado como acto de “violencia política” por parte de la presidenta de esa agrupación, Jacqueline Van Rysselberghe.
El presidente Piñera firmó un proyecto de ley que eleva –financiado por el Estado– el salario mínimo hasta los 350.000 pesos chilenos (467 dólares), en el marco de la agenda social con la que busca aplacar el malestar. Pero las protestas y manifestaciones continúan y no disminuye la violencia de los enfrentamientos en las calles.



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