La representante de la parte demandante informó asimismo que su defendida no aceptó el monto de 10 millones de guaraníes que había ofrecido el legislador como prestación.

Argumentó que su clienta recibía una suma superior de dinero de parte de Zavala ya desde el embarazo y apuntó que debido a que el niño tiene recién 3 meses de edad, la madre dedica todo su tiempo a la atención y se ve imposibilitada de realizar un trabajo remunerado que le genere otros ingresos.

Además apuntó que la madre del hijo de Zavala no tiene casa propia ni cuenta con un móvil para trasladar al niño a sus consultas.

La profesional del derecho explicó que para la determinación del monto de la prestación alimentaria se tienen en cuenta tres factores: las necesidades del niño, la capacidad económica del alimentante y el modus vivendi del alimentante.

Finalmente dejó en claro que el senador nunca abandonó a la madre del niño desde el momento mismo del embarazo.