El mayor narcotraficante del mundo, asesinado por la policía en 1993, trajo una pareja de hipopótamos de África a su zoológico privado. Tras su muerte, los mamíferos quedaron indefensos y comenzaron a reproducirse, atacando a los pescadores del río Magdalena, el principal río de Colombia.

Se estima que los 166 hipopótamos que existen hoy en territorio colombiano se convertirán en 1.000 en 2035 si no se detiene su reproducción, informa la agencia de noticias France Presse.