En el juicio oral fue demostrada la culpabilidad del acusado, quien abusó sexualmente de su hija de 13 años en varias ocasiones en su vivienda en la ciudad de Concepción. El condenado aprovechaba que quedaba solo en horas de la madrugada en la habitación con su hija menor para someter sexualmente a la niña en más de una ocasión, ya que la misma había quedado huérfana de madre y al cuidado de su padre y abuelos maternos.

El hecho quedó demostrado mediante la evaluación psicológica realizada a la víctima en el marco del juicio oral, donde se detectaron indicadores de abuso sexual así como secuelas y trastornos que presentaba la menor, así como la declaración en Cámara Gesell de la víctima, además del protocolo de atención a victimas de delitos sexual, que demostraron la existencia del hecho punible.