Los tres países señalan que Israel ha bloqueado totalmente la ayuda humanitaria desde hace más de cincuenta días, por lo que los suministros esenciales no están disponibles o se están agotando.

"La población civil palestina, incluidos un millón de niños, afronta un grave riesgo de hambruna, enfermedades epidémicas y muerte. Esto debe terminar", subrayan los tres países. Además, agregan que la decisión israelí de bloquear la entrada de suministros a Gaza "es intolerable." En el comunicado se puntualiza que la ayuda humanitaria "nunca debe utilizarse como herramienta política y el territorio palestino no debe reducirse ni someterse a ningún cambio demográfico."

"Indignación por los recientes ataques"

Israel está obligado en virtud del derecho internacional a permitir el paso "sin trabas" de la ayuda humanitaria, dice la nota, en la que se resalta que la ayuda debe poder llegar a quienes más la necesitan, con independencia de las partes en el conflicto y de acuerdo con principios humanitarios.

"Reiteramos nuestra indignación por los recientes ataques de las fuerzas israelíes contra personal humanitario, infraestructura, instalaciones y centros de salud. Israel debe redoblar esfuerzos para proteger a la población civil, la infraestructura y los trabajadores humanitarios", subrayan. También instan a todas las partes a que restablezcan un alto el fuego y añaden que siguen pidiendo a Hamás la liberación inmediata de todos los rehenes restantes. 

MS (dpa/efe)