Un total de 11 allanamientos en simultáneos están en pleno desarrollo a tempranas horas de este viernes en los departamentos de Alto Paraná, Caazapá e Itapúa.
Los investigadores del operativo ejecutado están detrás de los integrantes del grupo comando que hizo estallar, el pasado 26 de febrero, una sucursal del Banco Sudameris, ubicado en la ciudad de Naranjal, de Alto Paraná.
En esa ocasión, los desconocidos utilizaron explosivos para ingresar hasta la bóveda, destruyendo un 90% la estructura de la entidad bancaria.
Hasta el momento, los policías lograron la detención de dos de los presuntos integrantes que habría participado en la logística. Ambos son paraguayos, tenían órdenes de captura pendiente y antecedentes penales.
También, se procedió a la incautación de algunos vehículos que aparentemente son clonados. Se presume que estos vehículos se habrían utilizado para el escape de los sujetos.
Aquel ataque fue perpetrado en menos de cinco minutos y días después un vehículo Toyota, modelo Premio, plateado, sin matrícula fue hallado por la Policía Nacional, a orillas del río Yñaro, ubicado a unos 15 kilómetros del casco urbano de la ciudad de Naranjal.
Se presume que es uno de los rodados utilizados para el robo tipo comando en la sucursal.
Los delincuentes habían abandonado un automóvil de la marca Toyota, modelo Auris, a unos cinco kilómetros del sitio, y, a un kilómetro de este lugar, otra camioneta de la marca Toyota, modelo BYD Song, totalmente incinerada. Estos dos vehículos fueron encontrados en el mismo día del atraco.



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