El juzgado argumentó que los requisitos exigidos en la normativa penal no se encuentran completamente cumplidos, ya que el condenado no tiene 70 años de edad, por lo que, a pesar de haberse constatado que es de avanzada edad y presenta aparentes padecimientos graves en su estado de salud, esta sola circunstancia no amerita la aplicación de la prisión domiciliaria.

Soler cumple actualmente una condena por los hechos de extorsión, cohecho pasivo agravado y tráfico de influencias. Según se probó en el juicio, en el año 2019, solicitó USD 125.000 al estanciero Albino Méndez para anular la revocación de la adjudicación de un inmueble de 3.900 hectáreas, ubicado en el Chaco, y titular dicho inmueble junto a otro lote.

El Ministerio Público demostró en el juzgamiento que Méndez llegó a entregar a Soler dos cheques: uno por valor de G. 100 millones y otro por G. 60 millones. Posteriormente, ambos cheques fueron entregados a Enrique Gómez de la Fuente (también condenado) para que los efectivizara.