Se trata de un grupo de internos que se encuentra recluido en el pabellón Esperanza, que después del cierre del penal, cerca de las 21:00, habría preparado una bebida a base de alcohol que se colocó en el sector para la desinfección de manos.

Las autoridades fueron contactadas por uno de los guardiacárceles a cargo, que informó sobre el amotinamiento. “Quemaron seis colchones en el interior del pabellón. Los funcionarios pudieron controlar el fuego con lo que contaban en el lugar para la prevención de incendios”, apuntó el oficial interviniente.

Resaltó que afortunadamente los menores no presentaron ningún tipo de quemadura a simple vista, o algún tipo de heridas, pero sí uno de los jóvenes reclusos tuvo que ser derivado a un hospital, ya que sufrió una intoxicación tras el consumo de la bebida casera.

Desde el centro educativo explicaron que la colocación de alcohol se da en cumplimiento a las medidas sanitarias impuestas por el Ministerio de Salud, que incluye el lavado de manos y el uso de alcohol para su desinfección.