La presidenta de la Asociación Paraguaya de Epilepsia, Vanessa Ramírez contó que es mamá de Agustín, un niño que llegó a convulsionar 70 veces al día y con tan solo 10 meses fue beneficiado con la primera cirugía de Epilepsia en Paraguay realizada en el Hospital Central del IPS el 13 de mayo de 2020 en plena pandemia.

La ASOPALEP nuclea a unas 42 familias de pacientes epilépticos buscando mejorar su calidad de vida. La mayoría tienen muchas necesidades como el acceso a la medicación que debe ser importado.

“Hay un 30% de pacientes que no responde a medicación, mi hijo lastimosamente era uno de ellos. Este porcentaje tiene lo que se llama epilepsia refractaria y se debe hacer un tratamiento especifico”, manifestó Ramírez.

Algunos de ellos cuentan con una dieta especial (dieta cetogénica) que es costosa y la limitación para el tratamiento ya que los hospitales públicos no cuentan con los equipos necesarios para los estudios y solo se tiene un médico en el IPS capacitado para realizar las cirugías de epilepsia.

Se necesitan más profesionales neurólogos y pediatras capacitados en epilepsia, también en el área de rehabilitación y fisioterapia, que los laboratorios locales tengan los medicamentos, que los docentes puedan apoyar a los pacientes en edad escolar en sus crisis, y que todo esto lleve a una atención integral, no solo para el paciente, sino para toda la familia.