Pedro Loblein, presidente del INCOOP, en contacto con radio La Unión, dijo que quedaron “bastante preocupados porque es grave que se utilice a una cooperativa para este tipo de casos”.

“Ante esta situación, se ha decidido la fiscalización de esta cooperativa, para corroborar o descartar las denuncias que se dieron. Hay que ver cómo funcionó el sistema de control interno, si hubo o no complicidad de la Junta de Vigilancia. Con esta labor podremos determinar si realmente las denuncias son reales”, manifestó.

Loblein lamentó que las cooperativas, que son muy útiles para la ciudadanía, especialmente para las personas que buscan realizar proyectos personales, familiares, comerciales y de otras índoles, estén vinculadas a este tipo de hechos.

Ayer martes, a través de las redes sociales, salieron a luz varios audios en los que supuestamente se escucha en conversaciones telefónicas al diputado colorado coordinando detalles para reunirse con el presunto nexo de una facción criminal del Brasil, así como con personas ligadas a la producción y tráfico de cocaína en Bolivia.

Ozorio tiene un estrecho relacionamiento con el pastor prófugo, José Insfrán, de la iglesia “Avivamiento” de la ciudad de Curuguaty, Canindeyú, que era utilizada supuestamente para lavar dinero de origen ilícito.