Verón Florentín fue aprehendido ese mismo día y, debido a la gravedad de sus lesiones, fue trasladado al hospital, donde fue sometido a una cirugía y estuvo en cuidados intensivos.

Según las autoridades, el detenido habría formado parte de un comando armado, cuyos integrantes vestían como agentes de la SENAD (Secretaría Nacional Antidrogas) e intentaron asesinar a Wilson Fernández Gonçalves, de 59 años, en el barrio San Blas. El ataque fracasó cuando los guardias de la víctima respondieron a los disparos, desatando un intenso tiroteo.

Tras la refriega, Jaime Verón Florentín resultó herido y fue capturado. Ahora, cumplirá con una prisión preventiva ordenada por el juez penal de garantías Juan Martín Areco Torraca. La investigación del caso está a cargo del fiscal Emilio Álvarez. Días después del incidente, se logró la detención de otros implicados, mientras que la búsqueda de más responsables continúa.