La fuga se produjo el domingo 25 de octubre pasado de la cárcel de máxima seguridad Martín Mendoza de la ciudad de Emboscada, departamento de Cordillera.

Los evadidos fueron Éver Alejandro Ozuna López, de 35 años, alias Tanchí, con condenas por secuestro y homicidio, y Robert Arsenio Merlo Villalba, de 44 años, sin alias conocido, con sentencias por homicidio y narcotráfico, quienes compartían una celda del módulo 7 Baja.

El Ministerio Público (MP) designó como investigadora principal a la fiscala de Emboscada, Fabiola Jazmín Sosa Dalla Fontana, quien ese mismo día ordenó la detención de cuatro agentes penitenciarios porque tras el escape habrían intervenido en el retiro del penal de los celulares y computadoras que tenían los presos vip millonarios alojados en el módulo 7 Alta.

Los cuatro guardiacárceles arrestados fueron identificados como:

  • Pedro Antonio Balbuena Gayoso, de 32 años.
  • Leandro David Guzmán Maidana, de 28 años.
  • Héctor Enrique Ozuna Giménez, de 32 años.
  • Carlos Martín Agüero Cáceres, de 29 años.
Rodrigo Nicora con traje oscuro, Rubén Maciel con barba hablando y Óscar Pereira atento en conferencia de prensa con micrófonos y bandera detrás. El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora (centro). A su derecha, el renunciante viceministro Rubén Maciel. A su izquierda, el nuevo director general Óscar Pereira.

Mayoría de ocupantes del pabellón VIP, con procesos por supuesto narcotráfico

En tanto que los ocupantes del pabellón vip resultaron ser Alexandre Rodrigues Gomes, de 39 años, alias Alex, (hijo del fallecido diputado colorado Eulalio “Lalo” Gomes); Thiago Alessandro De Oliveira Dávalos Brites, de 44 años, alias Flamengo; José Alberto Insfrán Galeano, de 54 años, alias Pastor; José Fernando Darío Estigarribia Cristaldo, de 37 años, alias La Maldad; Alexis Vidal González Zárate, de 42 años, alias Pelado; Luis Alberto Paiva Gutiérrez, de 41 años, alias Mariachi; Marcio Gayoso, alias Candonga, de 34 años, y Oliver Daniel Lezcano Galeano, de 25 años, alias Policía.

Todos están encerrados por narcotráfico, excepto Policía.

Los cuatro guardiacárceles fueron liberados al día siguiente, lunes 26 de octubre, y probablemente declararán como testigo, ya que revelaron que actuaron por órdenes de los tres principales responsables del penal, el director Pablo Abel González Apuril, de 48 años; el jefe de seguridad Aldo Agustín Galeano Ibarra, de 30 años, y el subjefe de seguridad Mario Cristaldo, de 33 años.

Estos tres últimos, a su vez, fueron detenidos el martes 27 de octubre en un allanamiento a la penitenciaría.

Tras fuga de la cárcel de Emboscada, destitución y proceso penal

Sin embargo, de ese grupo de tres, solo el director González quedó preso e imputado porque el jefe de seguridad Galeano y el subjefe de seguridad Cristaldo también le echaron toda la culpa.

Los hechos punibles atribuidos al ahora ya exdirector González son frustración de la persecución y ejecución penal y por realización del hecho por funcionario.

Derlis Ramón Cáceres Talavera en uniforme celeste con insignias, frente a un fondo rojo liso, con expresión tranquila. Subcomisario Derlis Ramón Cáceres Talavera, imputado.

Los que eran jefe y subjefe de seguridad, además de delatar al que era director del penal, también contaron supuestamente que uno de los principales involucrados en los privilegios concedidos a los presos millonarios era el que hasta hace poco fue director de Inteligencia Penitenciaria, subcomisario Derlis Ramón Cáceres Talavera, de 41 años, cuya casa fue allanada el miércoles 28 de octubre en Villa Elisa, aunque el policía se entregó horas después en la Fiscalía de Emboscada.

Derlis Cáceres fue director de Inteligencia Penitenciaria hasta el 29 de setiembre pasado, cuando el propio ministro de Justicia, Rodrigo Daniel Nicora Villamayor, firmó la nota de descomisionamiento. Su destitución se produjo a raíz de la detección de varios casos de traslados irregulares de prisioneros y de presuntos aprietes a internos.

Hoy, jueves 29 de octubre, el subcomisario Cáceres también ya fue imputado por la fiscala Sosa por supuesta frustración de la persecución y ejecución penal y por realización del hecho por funcionario.

Tres hombres, González en chaqueta negra, Galeano y Cristaldo en camisetas negras, miran serios hacia la cámara en un ambiente formal. Pablo Abel González Apuril, director del penal imputado; Aldo Agustín Galeano Ibarra, el jefe de seguridad liberado, y Mario Cristaldo, subjefe de seguridad liberado.

El subcomisario Cáceres trabajaba directamente con el que era director general de Establecimientos Penitenciarios, coronel retirado Rubén Darío Peña Weisensee, de 67 años, quien a su vez quedó destituido formalmente también hoy, cuando el presidente de la República Santiago Peña Palacios firmó el decreto correspondiente.

Paradójicamente, al mismo tiempo en que salía el decreto de destitución de Peña, este recibía a la comitiva fiscal-policial que efectuó un allanamiento a la Dirección General de Establecimientos Penitenciarios, en Asunción.

El coronel retirado Peña fue remplazado por el comisario general director retirado Óscar Rafael Pereira Aguilar, de 58 años, quien trabajó desde el inicio de este periodo presidencial y hasta el 6 de abril pasado como viceministro de Seguridad Interna, dependiente del Ministerio del Interior (MI).

Cuatro hombres de pie en un ambiente institucional, con vestimenta oscura, expresiones neutrales, alineados frente a emblemas policiales. Pedro Antonio Balbuena Gayoso, Leandro David Guzmán Maidana, Héctor Enrique Ozuna Giménez y Carlos Martín Agüero Cáceres, agentes penitenciarios ahora usados como testigos.

Altercado entre autoridades del Ministerio de Justicia durante allanamiento

Durante el allanamiento de hoy, el ya por entonces destituido coronel Peña protagonizó una especie de enfrentamiento verbal con el que hasta ese momento aún era el viceministro de Política Criminal, abogado Rubén Maciel Guerreño, de 50 años, ya que ambos se acusaban de haber autorizado los traslados irregulares y los privilegios concedidos a los presos millonarios.

Tras el procedimiento, el viceministro Maciel renunció a su cargo luego de que se descubriera que uno de sus hermanos, coincidentemente, es el abogado de uno de los presos millonarios que vivían en el pabellón vip de la cárcel de Emboscada.

Ahora, el coronel retirado Peña y el abogado Maciel también podrían ser imputados por la Fiscalía por el esquema de corrupción detectado en el Ministerio de Justicia.