De acuerdo con el fiscal Carlos Lugo y el comisario Eladio Martínez, solo uno de los asaltantes ingresó a la vivienda y llegó hasta la habitación del dueño, quien se encontraba armado. Allí se produjo un intercambio de disparos desde ambos lados de la puerta, que quedó con múltiples impactos de bala. Tanto la víctima como el delincuente sufrieron heridas mortales y fallecieron en el lugar. En la escena se hallaron alrededor de 20 vainillas servidas, de calibres .38 y 9 mm, lo que indicaría la participación de más de un tirador.

Los otros tres integrantes del grupo aguardaban fuera: dos en la vereda, donde habrían cortado el circuito cerrado y parte de la energía eléctrica, y un cuarto en un vehículo cercano. Tras el tiroteo, los cómplices huyeron sin llevarse objetos. Alias “Pingüi”, quien cayó muerto en el portón de acceso, contaba con frondosos antecedentes por homicidio y otros delitos. Además, una mujer que sería su pareja fue detenida por orden fiscal ante contradicciones en su declaración, especialmente en relación con su teléfono celular.