“El narcotráfico afecta a todas las instituciones, desde las empresas privadas hasta la prensa, y si no lo reconocemos como una amenaza, estaríamos cometiendo un grave error”, destacó el ministro, durante una entrevista en el programa Fuego Cruzado de GEN/Nación Media, subrayando que la corrupción y la inacción también forman parte de los peligros que enfrenta el Estado.

El ministro resaltó que el presidente Santiago Peña ordenó una inversión de 500 millones de dólares para reforzar la seguridad y la defensa en el país, no solo en términos de equipamiento, sino también de personal. Este presupuesto, que se implementará de manera progresiva, será gestionado por las 17 instituciones que forman parte del plan de seguridad, las cuales trabajarán de manera conjunta para asegurar una ejecución eficiente de los recursos.

Colaboración regional contra el crimen transnacional

Benítez también mencionó la importancia de la colaboración con países vecinos, como Brasil, para llevar a cabo operativos conjuntos y combatir el narcotráfico, que calificó como una amenaza transnacional. “El narcotráfico no respeta fronteras, y los grupos organizados detrás de este negocio están dispuestos a hacer cualquier cosa para mantenerlo”, aseguró.

El plan de seguridad presentado por el gobierno se conecta con el “Plan de Desarrollo 2030” y da prioridad a la seguridad ciudadana, según explicó el ministro. Aunque las estadísticas indican una mejora en la situación, Benítez reconoció que aún no se logró instaurar una sensación de seguridad entre los ciudadanos. “Queremos que nuestros hijos y nietos puedan ir y venir seguros; eso es lo más urgente”, añadió.

Finalmente, el ministro admitió que, aunque los esfuerzos siempre serán insuficientes, existe una firme determinación por parte del gobierno para enfrentar estas amenazas con las herramientas disponibles.