Esta reivindicación del diputado Juancho Acosta, no hace más que desenterrar una de las viejas prácticas de la dictadura, cuando un presidente de seccional o un simple miembro tenían más peso que un Delegado de Gobierno o un Jefe de Policía.
Durante un discurso del año 2018 en Bella Vista, Marito repitió dos o tres veces que la dirigencia colorada de todas las ciudades del interior deben volver a cumplir COMO ANTES su rol en cada una de sus comunidades. “El presidente de seccional es el representante del pueblo” y es quien lleva las inquietudes y necesidades del pueblo colorado. “Son ellos (los dirigentes) los que llegan al Palacio de Gobierno y Mburuvicha Róga”, expresó rememorando así una vieja práctica de la oscura época de la dictadura de Alfredo Stroessner, cuando la trilogía “Gobierno- Fuerzas Armadas- Partido Colorado” marcaba el rumbo del país, por encima de las leyes y de cualquier otra autoridad de turno.
Para la mayoría del pueblo paraguayo digno, amante de la libertad y de la democracia, la vuelta, el retroceso, a este tipo de prácticas propias del stronismo es considerada como una ofensa.
Ellos no tendrían que volver nunca a ocupar este tipo de espacios políticos en nuestro país o hacer apariciones públicas, porque aún están intactas las heridas que causaron por sus torturas, afirman. Las madres aún siguen llorando a sus seres que nunca regresaron; hay familias enlutadas, y los neo stronistas ahora alineados y más fuertes que nunca tras la figura de Marito Abdo hacen discursos en actos públicos llegando a reivindicar la figura del dictador y sus pretendidas “obras de progreso”, ignorando el terror y la muerte que ellos representan.



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