Según explicó, autoridades bolivianas se comunicaron con él tras escuchar sus declaraciones para consultar sobre la información de inteligencia que manejaban respecto a Marset.

Riera señaló que el intercambio de datos y la colaboración entre países resultaron clave para obtener pistas que permitieran localizar al narcotraficante, ya que Paraguay fue quien identificó la identidad de Marset. Destacó las cooperaciones internacionales que facilitan la inteligencia para hacer arrestos a criminales de alto perfil.

El ministro del Interior se refirió a las consecuencias que podría tener el país tras la detención del narco uruguayo, señalando que fue una de las pocas personas que sabía previamente acerca de la detención y pudo hacer seguimiento en tiempo real de la operación.

«Paraguay es el único país donde tiene un proceso tan amplio», sostuvo Riera, reconociendo el trabajo del equipo de fiscales, a quienes calificó como «héroes de carne y hueso».

Hace una semana, en el programa Franja Roja de Ñanduti, Riera había adelantado que se conocía el paradero del delincuente exjugador del Deportivo Capiatá, pero que las autoridades bolivianas no daban luz verde para atraparlo. Afirmó que desde ahí trataba de dar la orden de llevar a cabo un ataque a la cárcel de Viñas Cué, donde se encontraba su pareja Gianina García Troche antes de ser trasladada al penal «Martín Mendoza» en Emboscada, en donde, por cierto, durante el operativo de traslado, amenazó a autoridades con que su pareja (Marset) tomaría represalias.

Además, afirmó que, en base a documentos y datos oficiales, tanto Sebastián como el clan Insfrán, dirigido por Miguel Ángel Insfrán, alias «Tío Rico», están implicados en una red que tiene que ver con el crimen contra el fiscal Marcelo Pecci.

Del lado boliviano

El fiscal general de Bolivia, Róger Mariaca, informó que junto a Sebastián Marset, detenido en el megaoperativo en Santa Cruz, fueron aprehendidos dos venezolanos, un colombiano y una uruguaya, identificada como Tatiana Marset Alba, quien sería media hermana de Marset, pero que ningún agente fiscal del país vecino pudo hablar con él, ya que fue directamente llevado por los agentes de la DEA a Estados Unidos.

Omar Durán, experto en seguridad y defensa de Bolivia, señaló en contacto con Ñanduti que le pareció llamativo que solo hayan trasladado a Sebastián Marset y no a sus cómplices, quienes eran cuatro personas, cuyas identidades aún no han sido reveladas.

Durán adelantó que dos de los detenidos tendrían el mismo apellido que el narco uruguayo; presumiblemente, serían su media hermana y otro pariente.

No se quedó con eso, sino que acusó al gobierno anterior de su país, el de Luis Arce, de no tener voluntad para capturar al criminal uruguayo. “El gobierno anterior no tenía la mínima voluntad de capturar a Sebastián Marset. Lo usaban para muchos fines de ganancia”, sostuvo.

Ñanduti