Según argumentó, el senador ya fue sometido en su momento al proceso de desafuero para enfrentar la investigación, por lo que su situación jurídica no cambiaría sustancialmente independientemente de que continúe en funciones, solicite permiso o renuncie a su banca.

El abogado insistió en que la defensa mantiene la postura de que no existen elementos que acrediten responsabilidad penal y subrayó que su cliente se considera completamente inocente. En ese sentido, señaló que una eventual renuncia tendría más impacto en el plano político que en el judicial.

De esta manera, en medio de la presión creciente sobre el senador, la propia defensa reconoce que dejar el cargo podría aliviar el conflicto, aunque admite que esa decisión, por ahora, no forma parte de la voluntad de Hernán Rivas.