Los delincuentes redujeron a los uniformados que estaban en la sede policial, los esposaron y los metieron al calabozo. Posteriormente, utilizaron la camioneta policial para derribar el cajero automático.
Tras lograr el objetivo se dieron a la fuga a bordo de una camioneta tipo Nissan Navara o Frontier de color azul, en cuya carrocería llevaron el cajero automático, y otro automóvil de la marca Toyota, modelo premio color rojo.



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