Mencionó que el primero de los robos se dio en diciembre, razón por la cual se pusieron cámaras en la zona de la caja fuerte, captándose a la empleada de la limpieza poniendo algo encima de la lente de una de estas para que no se la vea. La sospechosa reside a cuadras del establecimiento en un inquilinato y estaría embarazada de ocho meses.