Paolo Maldini, director técnico entre el 11 de julio y este martes, junto a su asistente brasileño Leonardo, trataron primero de conseguir un golpe de efecto al tantear al español Pep Guardiola, sin equipo desde su salida del Manchester City a final de temporada.

"Hoy tenemos un nuevo entrenador y un nuevo director técnico", celebró Giovanni Malagò, patrón de la FIGC, con lo que espera así poner punto y final a la enésima crisis de la selección de Italia.

Claudio Ranieri, nuevo director técnico de la Azzurra (imagen de archivo) Claudio Ranieri, nuevo director técnico de la Azzurra (imagen de archivo)Imagen: Giuliano Marchisciano/IPA Sport/picture alliance

Guardiola y Pirlo, opciones fallidas

El propio Malagò confirmó estas conversaciones y se abrió a aumentar el presupuesto destinado a la contratación de un seleccionador si eso era necesario para atar al catalán.

Tras la negativa de Guardiola, Maldini y Leonardo apostaron por Andrea Pirlo, leyenda de la selección italiana de fútbol.

La llegada del exjugador del AC Milan y el Juventus parecía inminente, pero fue ampliamente criticado por un contrato publicitario con una empresa rusa de apuestas deportivas y por su pobre experiencia como entrenador.

Este lunes, Pirlo anunció que ya no era "candidato al puesto de seleccionador" y lamentó que "una decisión fundamentada en criterios deportivos rápidamente se haya convertido en una polémica pública".

rr afp/dpa/ap