Con un mandato de tres años, Romário asumirá el cargo a partir del 6 de enero. Recibió 54 votos favorables de los asesores del club, con sólo dos votos en blanco.

Romário dijo estar consciente de los desafíos que tenemos por delante. Se comprometió a trabajar para rescatar el nombre de Estados Unidos, especialmente en el fútbol. Los estatutos del club permiten prorrogar el mandato presidencial por otros tres años.

Entre las promesas del nuevo presidente, la más destacada es la petición a la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) para que se reconozca el título del Torneo de Campeones de 1982 como equivalente a un título del Campeonato Brasileño de Serie A. Además, Romário pretende conformar un nuevo comité técnico hasta febrero y formar un plantel competitivo para competir en la Segunda División del Campeonato Carioca en 2024.

También destacó la necesidad de construir una sede en la Rua Campos Salles, en el norte de Río de Janeiro, y resolver las deudas financieras de Estados Unidos. El primer paso de su administración será realizar una auditoría para obtener una comprensión clara del valor real de la deuda, que varía entre estimaciones de 50, 80 y 100 millones de reales.

Durante el anuncio de su victoria, Romário se emocionó al recordar a su padre, Edevair Faria, quien era un fanático del América. Los presentes saludaron a su padre con gritos de “Salve, Edevair”. Romário destacó la importancia de la energía positiva que siente proveniente de su padre para hacer del América un club aún más grande.

Edevair Faria falleció en 2008 y lamentó que Romário nunca haya jugado oficialmente con el América. Sin embargo, en 2009, el exjugador participó de algunos partidos del Campeonato Carioca de Segunda División con el equipo del norte de Río de Janeiro.