Además, señaló que los técnicos de escuelas de fútbol reciben “dádivas” de los “empresarios inescrupulosos” para hacer jugar a tal futbolista y “lo mejores jugadores no juegan”.

Por otro lado, dijo que los jugadores jóvenes de ahora no son profesionales cuando comienzan a salir a incursionar en el extranjero.

“Mientras jugás al fútbol 1000 por 1000 tenés que cuidarte porque las exigencias son cada vez fuertes”, apuntó. Asimismo resaltó la importancia de la educación familiar y la educación espiritual en la formación de un futbolista.

“El problema principal es el dinero, todo el mundo se pelea por el dinero, eso es contraproducente”, sentenció.