El antecedente de episodios de vértigo, vinculados al equilibrio y al oído interno, aparece como el principal condicionante en un contexto de altas fuerzas G. La determinación, consensuada con Toyota, apunta a evitar riesgos mayores y encarar una recuperación plena. No se trata de un retiro definitivo, sino de una pausa obligada que frena momentáneamente su proyección en circuitos.