Según el Ministerio de Asuntos Exteriores del país, la decisión "refleja el nivel actual de las relaciones bilaterales, drásticamente reducidas por Rumanía" tras la invasión de Ucrania por las tropas de Vladimir Putin.

El 8 de junio, el gobierno rumano emitió un comunicado dando a Rusia 30 días para cumplir.

Rumanía es miembro de la OTAN y, tras la invasión de Ucrania, expulsó a los diplomáticos rusos sospechosos de espionaje.