Según Roskomnadzor, un organismo de telecomunicaciones ruso, YouTube, que también es propiedad de Alphabet, no ha bloqueado "información falsa" sobre la ofensiva rusa, ni contenido que "propaga el terrorismo" o "invita a menores a participar en manifestaciones no autorizadas" .

La decisión intensifica la batalla legal librada por el gobierno ruso contra el gigante estadounidense, que en mayo tuvo que declarar la insolvencia de su filial en el país, después de que Moscú le confiscara sus cuentas bancarias.

Como la mayoría de empresas tecnológicas occidentales, Google decidió abandonar el mercado ruso para denunciar la Guerra de Ucrania.