Fuentes militares ucranianas confirmaron este miércoles que paracaidistas rusos descendieron sobre la asediada ciudad.

En su declaración, divulgada en torno a las 6 de la mañana (hora local), agregaron que las tropas rusas atacaron un hospital militar regional y que los combates siguen en marcha.

Según el alcalde la ciudad, los ataques dejaron al menos 21 muertos y 112 heridos.

Al mismo tiempo, reportes recientes señalan que las tropas rusas tomaron el control de la ciudad de Jersón, ubicada en el sur del país. Un concejal local le dijo a la BBC que murieron unas 200 personas, muchas de ellas civiles.

Járkiv ha estado en el epicentro de gran parte de la violencia que ha vivido Ucrania en los últimos días, desde el inicio de la invasión lanzada por Vladimir Putin el pasado 24 de febrero.

El martes, los misiles de las tropas rusas alcanzaron un centro cultural y otros edificios destacados.

Un teatro de ópera, una sala de conciertos y oficinas gubernamentales fueron alcanzados en la Plaza de la Libertad de Járkiv.

Al menos 10 personas murieron y 35 más resultaron heridas, dijeron las autoridades locales.

El ataque se produjo cuando el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, dijo que Rusia estaba cometiendo crímenes de guerra.

“Este es el precio de la libertad”, dijo el mandatario. “Esto es terrorismo contra Ucrania. No había objetivos militares en la plaza, ni tampoco en los distritos residenciales de Járkiv que son atacados con cohetes de artillería”, agregó.

Videos mostraban el impacto de un misil en el edificio del gobierno local, seguido por una explosión que causó una enorme bola de fuego, así como ventanas de los edificios rompiéndose.

“Ayer hubo bombardeos muy intensos en áreas residenciales”, dijo Maria Avdeeva, una experta en seguridad internacional que se encuentra actualmente en Járkiv.

“Fue la primera vez que Rusia apuntó deliberadamente a viviendas con personas viviendo allí”, le dijo a la BBC.

Mientras tanto, las tropas rusas siguieron su avance hacia Kiev, la capital de Ucrania.

Cinco personas murieron en el ataque a la torre de televisión más importante de la ciudad, afectando también a otras instalaciones de comunicación cercanas.

La explosión se produjo poco después de que Rusia avisara de que se prepara para atacar objetivos en Kiev e instara a los residentes a abandonar la ciudad.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania calificó el ataque como “bárbaro”, que además se produjo cerca del memorial de Babi Yar dedicado a las víctimas del Holocausto.

Ahí se recuerda una de las mayores masacres de los escuadrones de la muerte nazis que mataron a más de 33.000 judíos en solo dos días de 1941. Los cuerpos fueron enterrados en una fosa común donde hoy está el memorial.

El gobierno ucraniano acusa a Rusia de intentar sitiar Kiev, hacia donde se acercaba un enorme convoy blindado ruso en las primeras horas del miércoles.

Imágenes satelitales mostraron que la columna militar tiene unos 64 km de largo.

El convoy, que parece haber disminuido su velocidad en las últimas 24 horas, incluye vehículos blindados, tanques, artillería y vehículos logísticos, y se ubicaba a unos 25 kilómetros de Kiev.

El canciller ucraniano, Dmytro Kuleba, acusó al presidente ruso, Vladimir Putin, de cometer “más crímenes de guerra por furia, asesinando a civiles inocentes”.

Hasta el martes más de 650.000 personas en Ucrania han huido de sus hogares para escapar de los combates, según Naciones Unidas. El organismo contabiliza más de 130 civiles muertos, incluidos 13 niños.

Fuente: BBC Mundo