Belgorod, una ciudad de alrededor de 340,000 habitantes ubicada a unos 40 kilómetros (25 millas) al este de la frontera, ha enfrentado ataques regulares con drones que las autoridades rusas atribuyen al ejército ucraniano, pero la explosión del jueves en la noche fue mucho más poderosa que lo escuchado antes por la población.
Testigos señalaron que un silbido bajo antecedió a la explosión, que sacudió edificios de apartamentos cercanos y causó que un vehículo fuera a dar a la azotea de una tienda.



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