El padre Montiel, tras reconocer la veracidad de las imágenes, decidió pedir perdón a los fieles a través de mensajes enviados a su comunidad. A raíz de esta situación, el religioso presentó su renuncia a su cargo eclesiástico y abandonó la zona, dejando un vacío en la comunidad que lideraba.
Este hecho ha generado una gran conmoción entre los fieles, quienes han expresado sentimientos encontrados ante la conducta del sacerdote y su posterior arrepentimiento.



COMENTARIOS