Esta iniciativa fortalece los servicios nefrológicos en ambas regiones, garantizando la continuidad asistencial para quienes requieren tratamiento crónico y reduciendo la dependencia de traslados a centros más lejanos.
En el Hospital Regional de Pilar se instalaron 7 máquinas nuevas, elevando el total operativo a 15 unidades. Esto permite atender a 45 pacientes en tres turnos diarios, con la posibilidad de implementar un cuarto turno para una expansión progresiva.
Además, el centro cuenta con una unidad de respaldo en terapia intensiva, que asegura soporte renal constante para casos críticos.
En el Hospital Regional de San Juan Bautista se sumaron 6 máquinas nuevas, alcanzando un total de 13 en funcionamiento.
La capacidad inicial abarca 32 pacientes distribuidos en tres turnos, con planes para incrementar el número de equipos según la demanda creciente.



COMENTARIOS