El presidente Santiago Peña se manifestó respecto al conflicto social generado por la desconfianza de los estudiantes universitarios hacia la Ley Hambre Cero y su impacto en el financiamiento del Arancel Cero, considerando que no es necesaria una nueva legislación para garantizar la gratuidad en la educación superior.

En ese sentido, el mandatario aseguró que el diálogo con el sector estudiantil “avanzó bastante” y reiteró su predisposición “a agotar todas las instancias” para alcanzar una solución. “El diálogo no se agota, continúa, estamos a disposición. Reconocemos que a veces tenemos que construir la confianza, eso nadie regala, hay que ganarse cumpliendo la palabra empeñada”, reflexionó.

No obstante, Peña señaló que en las grandes manifestaciones estudiantiles encontraron “algunos sectores que están repitiendo insistentemente que se derogue la Ley Hambre Cero, cuando es la Ley Hambre Cero la que establece, a pedido de los asambleístas, la inclusión de un artículo que asegure el financiamiento (de Arancel Cero)”.

De acuerdo con el presidente, la fuente de financiamiento del Arancel Cero vía Fonacide era “insegura” porque dependía de la venta de energía y era por un tiempo transitorio. En cambio, la Ley Hambre Cero representa “una herramienta muy importante” que “asegura la fuente de financiamiento para mantener el arancel cero”, además de beneficiar a niños y productores al generar un “enorme dinamismo económico”.