Una reorganización del gabinete del presidente Santiago Peña está tomando forma para finales de año, impulsada por tensiones internas en el partido y la necesidad de renovar la imagen del Gobierno. Al menos cuatro ministerios podrían tener nueva dirección, y la ministra de Salud, María Teresa Barán, es señalada como la más probable en ser reemplazada.

El presidente declaró en varias oportunidades que todos los miembros del gabinete estaban bajo evaluación constante y admitió incluso que no estaba satisfecho con los resultados de sus ministros. Aunque prometió que no realizaría cambios basándose en rumores de los medios, la presión política es innegable.

El sábado pasado, el expresidente Horacio Cartes excluyó a la mayoría de los ministros de Peña -entre ellos a Barán, Claudia Centurión, Luis Ramírez y Enrique Riera - de la plenaria de Honor Colorado para no desatar la ira de la dirigencia, que apenas duda en señalar al Ejecutivo central por la falta de asistencia o cupos en el Estado.

LPO

María Teresa Barán.

María Teresa Barán.

En Diputados se discute abiertamente la salida de Barán de Salud para darle su lugar al titular de la cámara baja, Raúl Latorre. Otro nombre que circula para una posible retirada es el de Claudia Centurión, al frente de Obras Públicas, criticada por la lentitud de su gestión y los choques sobre la política fiscal.

Fuentes del oficialismo en el Congreso dijeron a LPO que Centurión podría ser mantenida en el Consejo de Itaipú, y Juan Carlos Baruja, ministro de la Vivienda, se quedaría con su cargo.

Riera, en cuyas manos recae Interior, construyó un comando político paralelo, pero no le alcanzaría para escapar de una reorganización en las próximas semanas. Sus opciones incluirían volver al Senado o potencialmente encabezar el Ministerio de Educación.

Fuentes del oficialismo en el Congreso dijeron a LPO que Centurión podría ser mantenida en el Consejo de Itaipú, y Juan Carlos Baruja, ministro de la Vivienda, se quedaría con su cargo 

Sin embargo, Riera es un hombre de confianza de Peña, llegó a sonar para ocupar la vacante que dejó Lea Giménez -la jefatura de gabinete- y acaba de precipitar la fuga del senador  Carlos Núñez Agüero de la bancada oficialista, luego de que el comisario intentara frenar sin éxito el proceso de ascensos en la Policía.

Enrique Riera.

Enrique Riera.

El cargo de Luis Ramírez siempre está a disposición y si no es sustituido por Riera, se habla también de un asesor actual que forma parte del equipo del ministro del Interior. Por otra parte, Francisco Ruiz Díaz, presidente del INDERT, enfrenta duras críticas por la venta de tierras públicas en el Chaco.

Su presentación débil frente a la mesa directiva del Senado -entregó a los parlamentarios una hoja escrita a mano, casi un croquis, para explicar las transacciones- y su última conferencia fallida, donde había prometido lanzar una "bomba", podrían costarle el cargo. Ruiz Díaz se enemistó con la DNIT y la ANNP, dos instituciones que responden a Peña.

El titular de Petropar, Eddie Jara, un hombre de confianza de Cartes y compañero de Peña en el gobierno del ahora líder de la ANR, es otro funcionario que genera mala imagen para la administración actual. Los viajes románticos y los gastos excesivos de Jara con su pareja, la diputada Johanna Vega, generaron indignación entre las bases y la dirigencia.