En su tercer informe de gestión ante el Congreso, el presidente presentó un balance marcado por cifras económicas récord, la obtención del grado de inversión y una batería de reformas impulsadas junto al Legislativo. Afirmó que el país atraviesa el mejor momento de su historia económica, destacó la reducción de la pobreza y sostuvo que la estabilidad política fue el principal factor que permitió alcanzar esos resultados, aunque persisten cuestionamientos sobre cuánto de ese crecimiento se refleja efectivamente en la calidad de vida de la población.
Un discurso basado en la economía
El presidente Santiago Peña centró buena parte de su tercer informe de gestión en defender el desempeño económico de su administración y en sostener que Paraguay vive una etapa sin precedentes. Ante la plenaria del Congreso Nacional, el mandatario aseguró que nunca antes el país había registrado indicadores económicos como los actuales y afirmó que el crecimiento alcanzado durante los últimos años ubica al Paraguay como un ejemplo dentro de la región.
Peña sostuvo que el país posee hoy el producto interno bruto más elevado de su historia, la mayor cantidad de inversiones nacionales y extranjeras, el riesgo país más bajo, una clase media fortalecida y el mayor número de paraguayos que lograron salir de la pobreza. Insistió en que esos resultados no obedecen a hechos circunstanciales, sino a decisiones políticas que permitieron preservar la estabilidad institucional y generar confianza para las inversiones.
Como respaldo de sus afirmaciones citó datos del Banco Mundial, organismo que ubica a Paraguay como el país de Sudamérica con mayor crecimiento económico acumulado en los últimos 60 años, con una expansión del 1.520% entre 1960 y 2024.
Cuatro años consecutivos de expansión
Durante su exposición, el jefe de Estado destacó que el producto interno bruto creció 6,6% en 2025, cifra que calificó como la más alta de los últimos doce años y que, según afirmó, triplicó el promedio registrado por América Latina.
Añadió que la economía paraguaya acumula tres años consecutivos creciendo por encima del 4% y que la proyección para 2026 alcanza el 4,2%, lo que permitirá completar cuatro años seguidos con ese nivel de expansión. Según sostuvo, se trata de un desempeño inédito en democracia y comparable únicamente con el período de construcción de Itaipú.
El mandatario afirmó además que su administración logró recuperar la senda de crecimiento luego del período comprendido entre 2018 y 2022, cuando la economía tuvo una expansión promedio de apenas 1,2%, y aseguró que Paraguay volverá a liderar el crecimiento económico regional.
El grado de inversión y la estabilidad política
Uno de los principales ejes del mensaje presidencial fue la obtención del segundo grado de inversión alcanzado por Paraguay en diciembre de 2025. Peña afirmó que ese reconocimiento internacional fue consecuencia directa de la estabilidad política, la responsabilidad fiscal y la coordinación entre los poderes del Estado.
En ese contexto, sostuvo que, mientras otros países atraviesan escenarios de incertidumbre, Paraguay logró consolidar una economía sólida gracias a un clima de gobernabilidad que permitió impulsar reformas consideradas estratégicas.
El presidente afirmó que por primera vez desde el retorno de la democracia el Poder Ejecutivo y el Congreso mantienen un trabajo coordinado y permanente, lo que, según dijo, hizo posible avanzar en iniciativas de gran impacto para el desarrollo del país.
Reconocimiento al Congreso y a Pedro Alliana
Peña agradeció expresamente a senadores, diputados y funcionarios legislativos por el acompañamiento brindado durante su gestión. Señaló que hospitales, escuelas, rutas y programas sociales ejecutados durante estos años son el resultado de un esfuerzo conjunto entre los distintos poderes del Estado.
Indicó que durante el último período fueron sancionadas y promulgadas 160 leyes, de las cuales 54 surgieron por iniciativa del Poder Ejecutivo o contaron con su respaldo.
También dedicó un amplio reconocimiento al vicepresidente Pedro Alliana, a quien definió como un aliado fundamental para la construcción de consensos políticos y el fortalecimiento de la relación entre el Gobierno y el Congreso. Sostuvo que el actual vicepresidente convirtió ese cargo en un espacio de articulación institucional y atribuyó a su gestión buena parte de los acuerdos alcanzados durante los últimos tres años.
Reformas impulsadas
En el balance legislativo, Peña destacó la aprobación del nuevo régimen de incentivos fiscales para inversiones, la modernización del sistema de maquila, la promoción del ensamblaje de bienes de alta tecnología, la actualización de la legislación sobre arbitraje y mercado de valores, además del nuevo marco para las energías renovables.
Asimismo, mencionó entre los principales avances la aprobación del acuerdo Mercosur-Unión Europea, el tratado de libre comercio entre el Mercosur y Singapur, la reforma de la Caja Fiscal, la transformación del transporte público, el marco legal para el tren de cercanías entre Asunción e Ypacaraí, la primera ley de protección de datos personales, el fondo para ampliar el crédito destinado a las micro, pequeñas y medianas empresas, la ley de bienestar y protección animal y la reorganización del régimen nacional de feriados.
La pobreza, otro de los ejes del informe
El presidente también presentó la reducción de la pobreza como uno de los principales logros de su administración. Según los datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Estadística, la pobreza monetaria se redujo al 16% durante 2025, frente al 19,6% registrado el año anterior, lo que representa aproximadamente 213.000 personas menos bajo esa condición.
No obstante, la actualización metodológica aplicada por el INE incorporó ajustes estadísticos para medir la pobreza monetaria y los propios informes oficiales muestran que programas como Tekoporã, Hambre Cero y la pensión para adultos mayores tuvieron un papel determinante para contener el aumento de la pobreza. De acuerdo con esas estimaciones, dichas políticas evitaron que unas 239.000 personas cayeran en situación de pobreza y que cerca de 150.000 ingresaran a la pobreza extrema.
Con este balance, Peña defendió que Paraguay atraviesa una etapa de consolidación económica y política sin precedentes y llamó al Congreso a continuar acompañando los proyectos pendientes del Poder Ejecutivo, convencido de que la estabilidad institucional seguirá siendo el principal soporte para mantener el crecimiento durante los próximos años.



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