El presidente Santiago Peña salió a respaldar a la ministra de Salud, María Teresa Barán, durante su última visita a Alto Paraná, donde intentó blindarla de las críticas por la crisis de medicamentos y la falta de políticas públicas en los diferentes hospitales del departamento, a dos años de su llegada al cargo. Ese "apoyo incondicional" del mandatario ha motivado la reacción de los sindicatos de médicos y enfermeros, pero también de algunas figuras del comando de Honor Colorado, que vienen empujando por su salida.

Peña aseguró "estar orgullo de tenerla como compañera", si bien admitió que el sistema de salud se encontraba en crisis. "No hay dinero, no hay tecnología que vaya a reemplazar jamás el calor humano de las personas. No existe dinero que pueda sustituir el compromiso que yo sé que (Barán) tiene", sostuvo tras dar a conocer la construcción del nuevo Gran Hospital del Este.

Este gesto de apoyo a su ministra no es nuevo. Barán está en la cuerda floja prácticamente desde su desembarco en la cartera de Salud. La confianza del presidente es tal que incluso le recomendó a finales de 2024, ante una nueva oleada de pedidos para destituirla -orquestada desde las bases con la venia de dirigentes del cartismo-, que utilizara las redes sociales para subir videos y vender su gestión. 

Pero los colorados, tanto disidentes como oficialistas, creen que el tiempo de Barán está agotado y se preguntan por qué Peña la mantiene en el cargo. Desde los sectores médicos y enfermeros arriesgan que Barán es imprescindible en el Ministerio de Salud por su buena relación con Manuel Peña, hermano del presidente, a quien atribuyen el monopolio de los servicios de basura, limpieza y provisión de medicamentos en la cartera sanitaria.

El presidente Santiago Peña. 

El presidente Santiago Peña. 

"¿Me podés decir qué existe de nuevo en el sistema de Salud, aparte de las obras de infraestructura que es otro negociado del gobierno? Manuel Peña administra todos los servicios de basura y medicamentos. Ese es el motivo que ata a Barán al cargo, las buenas comisiones que distribuye", dijo a LPO una alta fuente del coloradismo con experiencia en el área sanitaria.

Pero las bases coloradas de la capital que se ubican en el Ministerio de Salud, destacan a otra figura clave que formaría parte del "primer anillo" que administra el presupuesto: Víctor Luis Bernal Lugo, actual director general de Administración y Finanzas, quien respondería de forma directa al secretario privado de Peña, Jorge "Turi"Cappello.

Dentro del comando cartista, el senador Silvio "Beto" Ovelar se muestra como uno de los principales adversarios de la ministra. El dirigente caaguaceño llegó a calificarla de "inepta e ineficiente" luego de que Barán hiciera caso omiso a las convocatorias de la cámara alta para discutir el presupuesto y el proyecto de ley que exonera de impuestos la compra de vacunas.

Las bases coloradas no solo insisten en el cambio de Barán, sino también de Claudia Centurión, al frente de Obras Públicas y de Luis Ramírez, titular de Educación, quienes poco o nada brillaron en sus gestiones ministeriales. El nuevo en anotarse a la lista negra del cartismo y sus aliados es Carlos Giménez de Agricultura, a quien acusan de clientelismo y de abandonar a los sectores productivos que no responden a su línea política.