El contraste cobra especial relevancia por la magnitud de lo ocurrido en territorio paraguayo. El accidente se produjo durante la noche del sábado en el cruce semafórico de Pedrozo, sobre la ruta PY02, cuando un camión de gran porte que transportaba ladrillos aparentemente sufrió una falla en el sistema de frenos y embistió a varios vehículos que estaban detenidos en el lugar. El impacto terminó provocando además un incendio de enormes proporciones.

El reporte conocido durante la mañana de este domingo daba cuenta de cuatro personas fallecidas y nueve heridas, entre ellas cuatro menores de edad. Las víctimas fatales fueron encontradas calcinadas dentro de un automóvil Toyota Ractis que fue arrastrado por el camión hasta impactar contra una columna de la ANDE. El conductor del vehículo de gran porte fue aprehendido y su prueba de alcotest arrojó resultado negativo.

Pese al impacto nacional generado por el episodio, hasta este domingo no se registraba un pronunciamiento público del presidente Peña sobre la tragedia. Tampoco una expresión pública de condolencias desde sus canales personales hacia las familias golpeadas por uno de los accidentes viales más graves registrados en los últimos tiempos.

El mandatario, sin embargo, sí se pronunció públicamente este domingo sobre una tragedia ocurrida fuera del país. Junto con la primera dama, Leticia Ocampos, expresó su pesar por el fallecimiento de Stefano Noboa Valbonesi, el tercer hijo que esperaban el presidente ecuatoriano Daniel Noboa y Lavinia Valbonesi.

"Expresamos junto con Leticia Ocampos, nuestro más profundo pesar ante el sensible fallecimiento de Stefano Noboa Valbonesi y acompañamos con respeto y solidaridad al presidente de la República del Ecuador, Daniel Noboa Azín, a Lavinia Valbonesi y a toda su familia en este momento de inconmensurable dolor", manifestó Peña.

La expresión de solidaridad hacia la familia presidencial ecuatoriana contrasta así con la ausencia, hasta este domingo, de una manifestación pública del jefe de Estado sobre una tragedia que golpeó directamente a familias paraguayas y que, además, vuelve a colocar en discusión las condiciones de seguridad vial en Pedrozo.

No se trata de la primera tragedia de estas características en el lugar. En septiembre de 2024, otro accidente protagonizado por un camión de gran porte en prácticamente el mismo sector dejó seis fallecidos. En aquella oportunidad, incluso el Ministerio Público había señalado que investigaría no solamente la responsabilidad del conductor y de la empresa propietaria del vehículo, sino también eventuales responsabilidades vinculadas con las condiciones de la ruta y la instalación del semáforo.

Casi dos años después, Pedrozo vuelve a ser escenario de una tragedia protagonizada por un vehículo pesado y nuevamente aparecen cuestionamientos sobre los controles, la infraestructura y las medidas de prevención implementadas en un punto cuyo riesgo era ampliamente conocido por las autoridades.

La reiteración de un accidente de semejante magnitud obliga además a poner bajo la lupa la actuación de las instituciones responsables de garantizar condiciones mínimas de seguridad en las rutas nacionales. Las circunstancias exactas del último siniestro deberán ser determinadas por la investigación, pero el antecedente de 2024 demuestra que el peligro existente en este tramo no era desconocido para el Estado.

En medio de ese escenario, el silencio público del presidente adquiere inevitablemente una dimensión política. Peña encontró este domingo palabras para acompañar el dolor del presidente de Ecuador y su familia, pero, hasta ahora, ninguna expresión pública suya estuvo dirigida a las familias paraguayas golpeadas por la tragedia ocurrida apenas horas antes en Pedrozo.

Mientras las autoridades investigan nuevamente por qué un camión de gran porte terminó provocando una tragedia en un punto vial con antecedentes fatales, las víctimas y sus familiares continúan esperando respuestas. Y, al menos públicamente, también una palabra del presidente de la República.